Jueves, 3 de julio, 2014
Calculo que nadie se imaginó que se le prestaría tanta atención al
Congreso mientras la Selección Nacional avanza en el Mundial cortando
clavos con el culo. Es cierto: declarar emblema nacional al pañuelo de
las Madres casi por unanimidad y establecer que el Estado es omnipotente
para decidir sobre nuestras vidas pero impotente para hacerse cargo de
la responsabilidad, no es algo que pase desapercibido, pero el milagro
ocurrió de todos modos y continuó con la Comisión de Juicio Político al
Vicepresidente.
Esta
mañana, parecía que Adela Segarra había padecido un ataque
cerebro-vascular al aire, mientras era entrevistada por Marcelo
Longobardi. La pregunta que la descolocó era si, al momento de votar a
favor de la expropiación de Ciccone Calcográfica, sabía a quién se la
estaba comprando. La pregunta no era menor, dado que la misma mina que
había votado a favor de la expropiación, ahora preside la comisión que
podría enjuiciar a uno de los principales beneficiados por la joda. Sin
embargo, la vinculación de Segarra con el negocio va más allá de ser
marplatense y del Frente para la Victoria.
Eráse una vez un señor llamado Mario Montoto. Montoto tuvo relación
con los Ciccone: a través de su gestión, durante la década de los
noventas, lograron todos los contratos para documentos, diplomas de
diferentes centros universitarios, y otras yerbas. Ese es el nexo al que
Boudou apunta y se hace el pelotudo cuando quiere hacer tiros por
elevación hacia Daniel Scioli o Sergio Massa: Montoto es el que vendió
las famosas cámaras de seguridad del municipio de Tigre y es un habitué
de Villa La Ñata.
Lo que le echa sal a todo este asunto, es que la presidenta de la
Comisión de Juicio Político de la cámara de Diputados, Adela Segarra,
fue pareja de Mario Montoto, y no terminaron precisamente en buenos
términos.
Un cachito de historia. Mario Montoto es un
exmontonero devenido en exitosísimo empresario de insumos para fuerzas
de seguridad. En sus tiempos en la orga, Montoto -Pascualito- ofició
como secretario de Mario Firmenich. Acabada la joda, pasó a ser el
apoderado legal del líder montonero y fue quien le acercó a Carlos Menem
el proyecto de los indultos.
[
N.delA: Joven argentino, si tienes entre
15 y 125 años y te creíste el verso de que el indulto fue insulto de la
derecha hacia la izquierda, no sé, fijate que podés quedar como un
pelotudo]
Católico religioso -como casi todos los Montoneros originales- y
devoto de la Virgen de Luján, en 1990 Montoto peregrinó, junto con
varios compañeros, a la Basílica para agradecer los indultos e iniciar
el cumplimiento de su promesa: no volver a tocar el tema de los setenta.
Adela Segarra primero tuvo un hijo con Joaquín Areta, un correntino
militante que fue desaparecido en 1978 con 22 años. Areta es el autor
del poema “Quiero que me recuerden”, que Néstor Kirchner leyó en la
Feria del Libro en 2005 y que la militancia usó como epitafio
presidencial a partir de 2010.
Y este no es un dato menor: Kirchner no eligió el texto al azar, sino
que se lo dio Adela Segarra. A la Diputada con poca cintura para
responder preguntas le debemos la gran colaboración de haber sido autora
de gran parte del pasado ficticio construido por el matrimonio
Kirchner.
El mecanismo era sencillo: les contó anécdotas de cosas que pasaron
durante los años de la resistencia, cuando era algo lógico que el
matrimonio hotelero no participaba. O sea, cuando el marido de Segarra
desapareció en 1978, los Kirchner tenían cosas más importantes para
hacer, como aprovechar la resolución 1050 recién, recién firmada. Muchas
de las anécdotas tenían como participantes a otros militantes muertos
que, por razones que hacen a las leyes de la biología, no podían dar fe
ni refutar lo que se decía de ellos.
Segarra llegó a los Kirchner gracias a Giselle Fernández, la hermana
de Cristina y cuñada de Néstor, de quien fue compañera en sus años de la
Unión de Estudiantes Secundarios.
A través del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados Políticos, Segarra se refugia primero en Brasil junto con
su hermana, a quien también le desaparecieron el marido, y sus hijos. De
Brasil, a España, donde traba lazos con Montoto, quien por esos años,
manejaba las finanzas de los Montoneros.
Montoto también venía de una relación anterior con María Inés
Raverta, con quien tuvo dos hijas que quedaron en una guardería en La
Habana, Cuba, cuando Raverta decidió volver a Argentina para encarar la
“contraofensiva”, un esperpento que consistía en que lo que quedaba de
los Montos podía ganarle a un gobierno dictatorial consolidado en el
poder a fuerza de miedo.
En medio de ese quilombo, Raverta es desaparecida/muere. Mario
Montoto y Adela Segarra viajaron inmediatamente a Cuba a recoger las
hijas de Mario y Raverta. También viajaron a Cuba los padres de Segarra,
que se encontraban en Argentina y, evidentemente, tenían ganas de
conocer el Caribe con pasajes pagados con guita del terrorismo.
Luego de un embarazo fallido, Segarra queda embarazada de Montoto.
Así, los tuyos, los míos y lo nuestros -el hijo de Segarra con Areta,
las hijas de Montoto con Raverta y la hija de Segarra con Montoto-
viajan de Cuba a la Argentina, donde van a la casa que Firmenich tenía
en Isidro Casanova, La Matanza.
Ya más calmada y con cuatro pibes en la casa, la mina que se entrenó
en el Líbano para encarar una revolución por la Patria Socialista
decidió terminar el secundario y estudiar la Licenciatura en Asistencia
Social. De la mano de Hilda “Chiche” Duhalde -hoy arrojada al arcón del
gorilaje por decisión del tribunal ideológico kirchnerista-, Segarra se
sumó a la joda de Las Manzaneras. El salto final sería obvio, si tenemos
en cuenta cómo llegó Kirchner a la Presidencia.
Como lo bueno no dura, el amor entre Montoto y Segarra se acabó.
Increíblemente, ella se quedó con su hijo, la hija en común…y las hijas
que tuvo Montoto con Raverta. Una de ellas, María Fernanda Raverta
Montoto, hoy se desempeña como diputada provincial, aunque no es de
utilizar el apellido de su padre. A la otra, que trabaja de médica,
nunca más la volvió a ver por esas cosas que al feminismo falopa
extremme tanto le gusta.
La incoherencia de Segarra quedó plasmada cuando puso la firma al
proyecto para que el pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo se
convierta en insignia nacional. Sin embargo, ha aplicado
sistemáticamente una red de engaños para privar a su expareja del
vínculo fluido con sus tres hijas, de las cuales una sola era de
Segarra. De hecho, la madre y la hermana de Segarra -Carmen, la que se
refugió en Brasil durante la dictadura- han freezado la relación con
Adela, tras enterarse que el empresario Montoto jamás dejó de asistir a
sus hijas, quienes no querían saber nada con él precisamente por el
abandono que le pintaban en casa.
Pero no todo se queda en el dinero de Montoto. Cuando las hijas de
Montoto aún eran menores, Segarra consultó para que las tres llevaran el
apellido de ella, para coronar la imagen de mujer martirizada y
abandonada que sacó adelante a sus hijas sin ayuda de nadie. Por suerte,
a alguien se le ocurrió averiguar un poco y resultó que ni Montoto, ni
la familia de Inés Raverta se habían borrado nunca. O sea: pasó a buscar
a las hijas de Raverta, se quedó con ellas y las privó de su familia
materna. Lo hizo con el padre que estaba vivo ¿cómo no hacerlo con una
muerta?
Según relatan sus allegados, la provisión de fondos de las familias
abandónicas se convirtieron en una casa -que aseguró le compraron sus
padres-, y también en un departamento en La Plata (10 y 50), que le fue
cedido por los padres de Joaquín Areta, el que quería que lo recuerden.
Sus padres lo recordaron asistiendo económicamente al hijo. La viuda, lo
recordó al usarlo para contribuir a la construcción del Relato Madre de
todos los relatos de la última década.
Como se puede ver, Segarra dice más por lo que calla que por lo que habla.
Segarra, arriba a la derecha, celebrando junto a Amado Boudou referente de la izquierda peronista que quieren mancillar.
Jueves. Viva la joda.
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relatodelpresente
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La kirchnerista Adela Segarra y la pregunta más difícil: "¿Quién era el dueño de Ciccone cuando fue estatizada?"
El siguiente es el reportaje transcripto de la presidenta de la
Comisión de Juicio Político, tras la simple pregunta: "¿Quién era el
dueño de Ciccone cuando fue estatizada?":
Marcelo Longobardi: A usted le tocó votar la estatización de Ciccone, ¿cómo votó?
Adela Segarra: A favor.
ML: ¿Usted sabía a quién se le estaba comprando la compañía?
AS: ¿Si yo sabía?
ML: Si usted sabía a quién le estaba comprando la Nación Argentina la compañía Ciccone, a quién se la estatizó...
AS:... Sabíamooos... Se decía que estaba bien la estatización...
"No
le compramos Ciccone a Boudou, ni a The Old Fund, ni a los socios de
Boudou", aclara Segarra. Y también advierte que "no es cómplice de
nada".
ML: Toda estatización implica una compra, a alguien se estatiza, se la compramos a alguien, como YPF a Repsol...
AS: Claro...
ML: Le pregunto si usted tenía noción o sabía a quién le estaba comprando la empresa el Estado argentino...
AS:... Sí, por supuesto...
ML: ¿A quién?
AS: A Ciccone. Nosotros estábamos estatizando Ciccone Calcográfica...
ML: Sí, pero debía existir un dueño. Ciccone no era más el dueño...
AS: Yo acompañé el proceso de estatización. (...) Me pareció que estaba bien estatizar esa empresa.
ML: Es que el juez Lijo probó que el Congreso le compró la empresa al vicepresidente de la Nación...
AS: No está comprobado que la empresa fuera del vicepresidente de la Nación...
ML: Pero si no era de Boudou, ¿de quién era? ¿de los fondos buitre?
AS: La verdad, Marcelo, yo te estoy hablando con respeto. Yo estuve de acuerdo con la medida porque me parecía que estaba bien que hubiera una empresa del Estado y que no se monopolice en un solo sector o una empresa.
ML: Ya había una empresa, que era la Casa de Moneda.
AS:
Estaba la Casa de Moneda y había empresas privadas. Si hubiera otra
empresa que fuera competitiva respecto a estos temas, me parecía que era
importante. En virtud de eso apoyamos ese proceso de estatización. No le compramos una empresa a Boudou ni mucho menos.
ML: ¿Si no es a Boudou a quién se la compramos?
AS: Se la compramos a una empresa que estaba atravesando una situación crítica económicamente.
ML: No, porque Ciccone había quebrado. (...) Estaba en manos de The Old Fund.
AS:
La decisión política fue privilegiar un sector y una empresa para que
pudiera intervenir competitivamente en determinados rubros, que estaban
en muchos casos monopolizado por una empresa. Esa fue la decisión
política. No fue comprarle a Boudou, a The Old Fund o a los socios de
Boudou. Fue otra la decisión política que yo compartí.
ML: ¿A qué se refiere usted con lo de "privilegiar a un sector"?
AS:
Que haya una sola empresa, que se monopolice y se privilegie a un solo
sector. Esta fue la decisión política. Que hubiera más sectores que
pudieran competir en el mercado...
ML: Pero es que
justamente lo que pasó fue lo contrario. Porque se la quedó el Estado
que ya tenía la Casa de Moneda. Es una competencia entre la compañía del
Estado 1 y la compañía del Estado 2.
AS: ...
ML:
Si se comprueba lo que estableció Lijo, que Boudou era el dueño, la
Cámara de Diputados y la de Senadores cometieron un acto incalificable,
de ocultamiento o de intento de ocultamiento.
Esta
tarde, la diputada Segarra explicará los motivos del kirchnerismo para
archivar los pedidos de juicio político realizados por la oposición
AS:
No, para nada. Yo estoy orgullosa de todas las cuestiones que he votado
en el recinto y todo lo que he acompañado. Fue garantizar más derechos y
cambiar paradigmas que hasta antes de 2003 imperaban en la sociedad,
que las personas no eran sujetas de derechos....
ML: ¿Cuál es el paradigma de derechos en este caso?
AS:
Evitar la concentración en un solo grupo económico y una sola empresa.
Redistribuir económicamente está bien... Me estás acusando de ser
cómplice de algo que no estoy de acuerdo que lo hagas. Yo voy a hablar
del juicio político y tenía la voluntad de hablar de esto y me he
prestado...
ML: ¿Cuál es su opinión sobre el caso Boudou?
AS:
Es una situación compleja sobre la que está interviniendo la Justicia. Y
también hay un hecho político que se ha transformado en un hecho de
impacto mediático.
ML: No es para menos... ¿Qué pretende que no lo tenga?
AS: Estamos hablando del vicepresidente de la República y está actuando la Justicia...
Tras una discusión sobre la gravedad de la situación y si los medios deberían tratar el tema o "dejar que la Justicia actúe", la diputada interrumpió de manera inesperada el reportaje:
"Marcelo...
Me están llamando para otra nota. Si querés después del informe
seguimos conversando. Después de las tres de la tarde o mañana, podemos
conversar después del informe". Y la diputada Segarra cortó la comunicación.
900 llamadas. Es del concuñado de Juan Boudou, hermano del vicepresidente
Publicado en Edición ImpresaPor Hugo Alconada Mon | LA NACION
El diputado Ricardo Alfonsín afirmó ayer que "hasta en el propio
oficialismo tienen la certeza" de que el vicepresidente Amado Boudou "no
actuó con idoneidad" en sus funciones y calificó como "una barbaridad y
una banalización" que el kirchnerismo compare el pedido de juicio
político con un golpe de Estado. "Creemos que hay razones para sospechar
de la falta de idoneidad del vicepresidente. Aun hasta en el supuesto
caso de que no pudieran hacerse imputaciones de carácter penal",
enfatizó.
@
http://blogs.perfil.com/relatodelpresente/
http://blogs.perfil.com/relatodelpresente/2014-07-03-2641-adela-segarra-la-madre-del-relato-setentista/
http://fmdelsolmdp.blogspot.com.ar/2012/12/la-diputada-adela-segarra-visito-el.html
http://pasquinamarillo.blogspot.com.ar/2011/02/la-diputada-gloria-bidegain-se-reunio.html
http://www.lanacion.com.ar/1706718-la-kirchnerista-adela-segarra-y-la-pregunta-mas-dificil-quien-era-el-dueno-de-ciccone-cuando-fue-estatizada
http://www.lanacion.com.ar/amado-boudou-procesado-t51530
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