El empresario Lázaro Báez compró 263.200 hectáreas en diez años sólo en
Santa Cruz, un número que equivale a 13 veces la superficie de la
Capital Federal.
Según detalló el matutino, también en Santa Cruz están bajo análisis
otras 110.000 hectáreas -el equivalente a otras cinco ciudades autónomas
de Buenos Aires- que podrían ser suyas. Además, en la Capital Federal y
en otros lugares, Baéz acumuló 13 propiedades más.
El abultado historial de compras del empresario patagónico
A partir de 2003, Báez compró por lo menos 80 inmuebles en distintos tipos de transacciones
Uno de los vendedores más notables fue la actual superintendenta de
Servicios de Salud, Liliana Korenfeld. En el año 2011 le vendió un
predio de 1147 m2 en la zona de chacras en El Calafate.
Según el informe de dominio 4707 del Registro de la
Propiedad Inmueble de Río Gallegos, que solicitó LA NACION, Báez le pagó
a Korenfeld 175.000 dólares por ese inmueble. La operación quedó
asentada el 14 de diciembre de 2011 y fue certificada por el escribano
Leandro Albornoz.
De ese modo, el empresario Báez le pagó 152 dólares por
m2 a Korenfeld, una cifra bastante elevada, considerando que entre 2003
y 2007 medio centenar de funcionarios kirchneristas adquirieron tierras
fiscales por 7,50 pesos en esa misma localidad. Korenfeld, funcionaria
de confianza e íntima de los Kirchner, también adquirió en El Calafate
12.738 m2 a través de los decretos 1348 y 343, del año 2005.
No faltaron tampoco las transacciones comerciales entre
familiares. Así, por ejemplo, Báez le compró 31.339 m2 en Río Gallegos
al marido de su hermana, Diego Palleros (h.), quien aparece vinculado a
Palma SA, otra constructora del emporio investigada, a su vez, por la
Justicia en la megacausa Viazzo por la emisión millonaria de facturas
"truchas".
La propiedad había pertenecido inicialmente a Palma
SRL. Por esas tres hectáreas, Báez le pagó a su cuñado 300.000 pesos en
abril de 2009.
Otro caso notable es el de la constructora Gotti. A
fines de los años 90, la por entonces principal contratista de obra
pública inició una debacle económica. Se debió a las millonarias
acreencias que no pudo cobrar sin que esas partidas quedaran bajo la
sospecha de la Dirección General Impositiva (DGI). Ante esa dificultad,
dentro de la empresa se diseñó una estrategia jurídica, que buscó
transferir sus acreencias a la financiera Invernes de Ernesto Clarens,
de estrechos vínculos con el kirchnerismo.
Para entonces, no obstante, Báez ya se había convertido
en el verdadero hombre fuerte de Kirchner dentro de Gotti, que completó
el traspaso de fondos a Invernes. Un año después de esa operación,
Invernes compró un terreno de 262 m2 sobre la calle Alcorta, a pasos de
la casa de Báez por 65.000 pesos, según quedó oficialmente registrado.
Pero el predio luego sería comprado por Luciana Báez, que a su vez
terminó por entregárselo a su padre en 2010 por 70.000 pesos.
La gigantesca operatoria de los negocios Báez-Kirchner
Por
Hugo Alconada Mon | LA NACION
Lázaro Báez, el gran beneficiario de la obra pública durante la última década en la Patagonia,
pagó millones de pesos por cientos de habitaciones en el hotel Alto Calafate durante años. Y así engordó la billetera de los últimos dos presidentes de la Nación,
Néstor Kirchner y
Cristina Fernández.
Tanto, que representó el equivalente al 20% del patrimonio de poco más
de $ 70 millones que la pareja presidencial declaró en 2011.
Para eso, Báez recurrió a una operatoria sencilla, que
nunca debió salir a la luz. Hizo que siete de sus empresas firmaran
convenios confidenciales y retroactivos con el Alto Calafate, hasta
acumular 935 habitaciones todos los meses que él pagó, sin importar que
sus empleados usaran o no esas reservas, ni si se trataba de temporada
alta o baja.
¿Resultado? Al cabo de sólo un año y medio, Báez
desembolsó $ 10,1 millones por esas habitaciones en el Alto Calafate. Y
ese monto se sumó a otros $ 3,2 millones que también pagó por el
"alquiler" de la hostería Las Dunas, más otro $ 1,1 millones por
operatorias con Los Sauces SA. Total: $ 14,5 millones.
El dispendio de esa fortuna resulta notable. Pero más
aún cuando el hombre de la chequera fue un simple empleado del Banco de
Santa Cruz, por entonces estatal, hasta que conoció a Kirchner en 1990. Y
que en paralelo al ascenso al poder del por entonces intendente se
convirtió en un megaempresario.
Los números son evidentes. Sólo durante la década
kirchnerista en la Casa Rosada ganó contratos nacionales por $ 4000
millones y otros $ 1200 millones de la provincia de Santa Cruz. O dicho
de otro modo, mientras que Kirchner fue presidente, Báez ganó el 82% de
los contratos que otorgó el gobierno santacruceño.
Por insólito que parezca, sin embargo, la operatoria
hotelera que llevó a Báez a pagar millones quedó plasmada en papeles,
que obtuvo LA NACION, que durante meses los evaluó junto con seis
analistas antilavado, tributarios y financieros. Sus conclusiones fueron
coincidentes. Cada uno de ellos, en entrevistas mantenidas por
separado, estimaron que podía resultar una evidente maniobra de lavado
de activos.
En ese caso, ¿qué fondos de origen ilícito podían estar
blanqueándose a través de la industria hotelera? Allí sí los expertos
mostraron opiniones divididas: algunos piensan en un presunto lavado de
dinero del pago de coimas, y otros en un supuesto retorno de un ínfimo
porcentaje de esos miles de millones de pesos que recibió Báez en
contratos públicos.
Para el secretario general de la Presidencia, Oscar
Parrilli, la explicación fue otra. Con una voz que expuso su
incomodidad, dijo por radio que no le importaba qué había hecho Báez con
esas 935 habitaciones que pagó por mes, ya que, según él, se trataba de
un "acuerdo entre privados". Algo insólito si se trata de los últimos
dos presidentes de la Nación y el mayor contratista de obra pública de
la última década. Pero de ese modo, además, terminó por admitir que esos
contratos existían.
Durante esa conversación radial, Parrilli también
aportó un indicio interesante. Defendió ese vínculo contractual entre
las empresas de Báez -que de ese modo cubrieron un tercio de la
capacidad del Alto Calafate durante más de un año y medio- y el
matrimonio Kirchner, ya que, dijo, con esos alquileres "garantizaba un
negocio".
¿Para quién fue negocio? Según reveló el martes LA
NACION, lo fue sólo para los Kirchner, que de ese modo acumularon
ingresos en blanco por $ 10,1 millones por el Alto Calafate, que se
sumaron a los millones que recaudó la familia presidencial por su hotel
Los Sauces, que el empresario Juan Carlos Relats, fallecido el jueves
último, firmó en similares condiciones. Es decir, se comprometió a pagar
US$ 105.000 por mes, durante años, aun cuando le significó un rojo
sustancial en sus cuentas.
Pero el manantial hotelero de ingresos no terminó ahí.
Porque junto a Báez y Relats, también se sumó Aerolíneas Argentinas.
Firmó un acuerdo similar con el Alto Calafate por otro tercio de sus
habitaciones. De ese modo, mientras que el gran beneficiario de la obra
pública y una aerolínea estatal le garantizaban al matrimonio
presidencial un piso mínimo del 60% de ocupación (y su pago, aunque no
usaran esas habitaciones), otro empresario -Relats, también
concesionario de obras públicas- le pagaba un canon fijo por un segundo
hotel.
Pero los hallazgos que molestaron a la Casa Rosada no
concluyeron allí. Porque al Alto Calafate y Los Sauces se sumó un tercer
establecimiento turístico. LA NACION expuso que Báez también les pagó
otros $ 3,2 millones a los Kirchner por la hostería Las Dunas, aun
cuando hasta ahora se consideraba que ese establecimiento pertenecía al
propio empresario.
Esa revelación sí generó la reacción de la Presidencia
de la Nación. Argumentó que los Kirchner informaban ser dueños de Las
Dunas en las declaraciones juradas que presentaron durante años ante la
Oficina Anticorrupción.
En rigor, los Kirchner sólo detallaron ser propietarios
del terreno donde se erige esa hostería, en la que colaboradores de
Báez siempre se movieron como dueños de casa, mientras que operarios de
su empresa insignia, Austral Construcciones, se encargaban de la
remodelación y ampliación de sus instalaciones. Más aún, el matrimonio
presidencial nunca detalló que hubiera cobrado millones por esa
hostería.
El impacto noticioso resultó notable. Tras los primeros
tres artículos que publicó LA NACION -sobre los convenios hoteleros, el
pago millonario por Las Dunas y los ingresos totales de los Kirchner-,
distintos referentes de la oposición reclamaron explicaciones
"convincentes" de la presidenta Cristina Fernández, quien participó de
varios actos públicos durante los días siguientes, pero sin tomar el
micrófono.
Quien sí tomó la iniciativa fue Báez. Primero para
pedirle a la Justicia que lo investigara, al mismo tiempo que, como
Parrilli, admitía la veracidad de los documentos que reveló LA NACION.
Báez los calificó como "papeles privados" de sus empresas. Y un día
después pidió una medida cautelar para impedirle a este diario -y al
resto de la prensa escrita y digital- que publicara documentos de Valle
Mitre, su empresa que se encargaba de gerenciar los hoteles de los
Kirchner. Un intento de censura previa.
¿Por qué tanto nerviosismo? Primero, porque Valle Mitre
sirvió durante años de enlace en los negocios -y el dinero- entre los
Kirchner y Báez. Segundo, porque según indicaron a LA NACION
colaboradores del propio empresario, Báez ignora cuánto material más
tiene este diario sobre sus empresas e inversiones, y está desesperado
por determinar su alcance.
Y algo más, ¿los empleados de Báez fueron al Alto
Calafate? ¿Usaron esas 935 habitaciones que tenían a su disposición
todos los meses? Todos los consultados por LA NACION, así como por otros
medios de comunicación, dijeron que no. Incluso algunos dicen que no
conocen El Calafate. Queda a 300 kilómetros de Río Gallegos.
El país que no miramos, y que ya no tenemos
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner informó el martes que sólo
el 5,93 por ciento de las tierras rurales están en manos extranjeras y
ninguna jurisdicción supera el límite del 15 por ciento. Sin embargo,
del total de tierras en manos foráneas, el 79,74 por ciento está en
poder de apenas 253 titulares. Eso significa que ese puñado de
terratenientes acumula nada menos que 12,6 millones de hectáreas. A su
vez, el análisis por nacionalidad muestra que cerca del 50 por ciento se
reparte entre personas físicas y jurídicas de Estados Unidos, Italia y
España. La nacionalidad con menor cantidad de hectáreas es Gran Bretaña,
aunque el Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR) detectó que casi
un millón de hectáreas pertenecen a empresas radicadas en paraísos
fiscales de esa nacionalidad, entre ellos las Islas Caimán, las Islas
Vírgenes Británicas y Bermudas.
Un viejo gráfico que sirve para ver lo que cambió del 2006 para acá.
Dentro de la franja de campos que van desde las mil a las diez mil
hectáreas, hay un total de extranjerización del 15,19 por ciento. En la
franja que va desde las diez mil a las cien mil hectáreas, la
extranjerización llega al 42,83 por ciento de los titulares. Y en el
último escalón, de cien mil a un millón, es del 36,9 por ciento de los
titulares. Es decir, existe un alto grado de concentración en relación
con los tenedores extranjeros.
La nacionalidad con mayor cantidad de hectáreas en el territorio
argentino es la estadounidense (3,04 millones de hectáreas), seguido por
Italia (2,3 millones), España (2,1 millones), Suiza (863.059), Chile
(830.252), Canadá (492.075), Francia (419.958), y Holanda (270.233).
El Rey Lázaro Báez en 10 años se hizo tan poderoso como Holanda en la Argentina (que creció enormenente desde que Máxima se casó con el Príncipe que la hizo Princesa y que ahora son Reyes).
Si tomamos las 175 millones de hectáreas como base del cálculo de la tierra rural en la Argentina, el dato es alarmante.
Los
7,5 millones declarados hasta el momento representan apenas el 4,2% de
la tierra rural en el país, con lo cual la presente ley permitiría
extranjerizar todavía 18.750.000 hectáreas más, una superficie superior a
la provincia de Córdoba.
En la Argentina contamos en la actualidad con 33 millones de hectáreas cultivadas
de soja transgénica
1, somos el 3
er país de mayor producción
de soja OMG (organismo modificado genéticamente) del mundo. Para ello
utilizamos 33 millones de litros de agrotóxicos al año. Ésto genera 5 de cada
mil nacimientos con malformaciones
2. La soja no es alimento, no va a
palear el hambre en el mundo. Ya existe alimento suficiente para todo el
planeta, pero la mitad se tira por fallas en el sistema de producción,
distribución y venta
3. La soja y el monocultivo en general es un
negocio mundial y para ello se utiliza lo más preciado: el suelo y la biodiversidad
para llevarlo a cabo. Pero las externalidades: pérdida de nutrientes del suelo
4,
desplazamiento de campesinos, erosión y pérdida de biodiversidad
1 no
son tomadas en cuenta en los cálculos de “ganancia”. Beneficia a una pequeña
porción del país y del mundo y sobre todo sostiene a las corporaciones, gobiernos
y grandes productores que han dado origen a este mecanismo extractivista. En la
actualidad el modelo no sólo no se cuestiona sino que se potencia a través de
más y más patentes y siembra de transgénicos, sólo un ejemplo más es la construcción
de una de las plantas más grandes del mundo de maíz transgénico
5
cuando en otros lugares del mundo el consumo de OGM se ha comenzado a prohibir
6.
A través de su testaferro, el burdo Lázaro Báez, Cristina Fernández se compró en la Década Ganada la superficie equivalente a
13 veces la Capital Federal.
La presidente tiene por cada elector en Santa Cruz 1 hectárea, es decir,
236.000 hectáreas en su provincia para 222.000 lectores, un sueño que
ni
Robustiano Patrón Costas pudo lograr. Sin embargo, en la relación votos-hectáreas, la terrateniente necesitó 8 hectáreas
por cada voto obtenido. Ni De Angelli es tan rico, terrateniente y oligarca como la señora presidente.
Claramente, una persona de esa putrefacción moral y ética, nunca puede estar a favor de la distribución de la riqueza.
La censura, que a través de su testaferro (esa familia de ladrones que
son los Kirchner, desde la muerte de Néstor, nunca da la cara, excepto
para las buenas notis...)
Los datos que se están conociendo no solo son contundentes, sino que
muestran lo inmensamente chanta que es Cristina: un discurso que no se
compadece con su realidad efectiva, la traición al proyecto ideológico
que decía defender, la única preocupación
de gobierno que la saca de sus vacaciones, es esa: defender lo que está robando.
Tiene razón Cristina cuando se olvida del garantismo y apela a sus
primitivos reflejos fascistas: los delincuentes entran por una puerta y
salen por la otra.
De la Casa Rosada.
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http://www.larazon.com.ar/economia/Lazaro-Baez-hectareas-Santa-Cruz_0_526200086.html
http://www.lanacion.com.ar/1650056-el-abultado-historial-de-compras-del-empresario-patagonico
http://www.larazon.com.ar/tema/lazaro_baez.html
http://www.lanacion.com.ar/1650054-en-los-ultimos-diez-anos-lazaro-baez-compro-263200-hectareas-en-santa-cruz
http://www.lanacion.com.ar/el-caso-de-lazaro-baez-t49269
http://www.clarin.com/politica/gestion-Baez-hectareas-Santa-Cruz_0_1052295090.html
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http://comunicacionpopular.com.ar/tierra-para-todos-los-extranjeros/
http://elpolvorin.over-blog.es/article-los-extranjeros-okupas-due-os-de-la-republica-argentina-64237767-comments.html
http://espiralpracticasapropiadas.blogspot.com.ar/2013/09/alimentacion-consciente-en-sintonia-con.html
http://planetciencia.blogspot.com.ar/2011/02/las-tierras-en-manos-extranjeras.html
http://revistanorte.com.ar/?p=12486
http://www.diariojornada.com.ar/75256/Politica/En_Chubut_hay_911_mil_hectareas_de_tierras_rurales_en_manos_de_extranjeros
http://www.malvinense.com.ar/argentina_para_los_argentinos/venta_de_tierras.htm
http://lucascarrasco.blogspot.com.ar/2013/12/cristina-la-terrateniente.html