Mostrando entradas con la etiqueta Magdalena Ruíz Guiñazú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Magdalena Ruíz Guiñazú. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de noviembre de 2013

Que parezca un accidente

Por  | LA NACION

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgmRqDFu3Ds01b3siw7rMiMJFLmpMQWR1Ke6qRvfRTOVp-juO7xK9G1EUw2u6ivs6J6q52LnO9iL3W2MPyZNlUulH5k3KuX5gcHEE5RH4_VFXl0OVgCYsRA0-X9vySzEbw4DIrA0E3GlE8/s1600/QueParezcaunAccidente.jpg

Magdalena Ruiz Guiñazú, la misma periodista a la que le grababan sus conversaciones telefónicas durante la dictadura militar y una vez le dejaron en la radio una bala dentro de un sobre y que al regreso de la democracia integró la Conadep, hizo una presentación en la OEA.

La periodista que enfrentó a Albano Harguindeguy en la mismísima Casa Rosada y que no fue jefa de prensa de José Alfredo Martínez de Hoz como esparcieron ruinmente propagandistas K, se refirió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a los hostigamientos que recibe el periodismo argentino en general, y ella en particular, del Gobierno y de sus allegados.

Al regresar a la Argentina, en medio de una campaña virulenta en su contra fogoneada por los voceros comunicacionales más notorios del kirchnerismo, ya estaban esperándola dos inspectores de la AFIP ávidos por revisar sus declaraciones juradas.

http://profratigan.files.wordpress.com/2013/09/the-family.jpg

Que parezca un accidente: pretendieron hacerlo pasar por un trámite de rutina y emitieron un comunicado donde revelaron que siguieron un procedimiento similar con 7443 contribuyentes. Si cada uno de ellos recibió, como la periodista más célebre de la mañana radial, dos agentes recaudadores hay que pensar en la movilización de un enorme batallón de casi 15.000 inspectores. Deben de haber sido muy discretos; sólo se notó la visita que le hicieron a Magdalena.

En 6,7,8 se la trató despectivamente como "Magdalena Ruiz" a secas, uno de sus informes aludió a un inexistente "lujoso pent-house " (vive en una planta baja normal) y la fueron a hostigar a la salida de la radio.

Margarita Barrientos, fundadora del comedor Los Piletones, se quejó de la inflación hace unos meses, y enseguida recibió la reprimenda de Guillermo Moreno. Ahora que el tema se reactivó, la prensa oficialista salió a desmentir el enojo de la dirigente social.

Es que para los K todo está bien, nunca pasa nada. La enunciación de problemas son meros artificios de las corporaciones y del periodismo "hegemónico", y ofensas a la verdad que deben ser repelidas con ferocidad.

La dictadura hablaba de las "campañas antiargentinas". El kirchnerismo, siempre tan orgulloso de haber bajado el cuadro del principal mentor de aquel régimen, recrea un sistema oprobioso de premios y castigos.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhlwduBc6KtV6lGdmoY82ZLwAyWBMNCmQ587P8Osm8hiLDEaoVxLYKzTueddnygD3Rz4jE1pVrZPLOYOpbg19mHvyS7pBqzo1Pdu4gsFMfoVVSAJddrvcrY-j1zvjnl02OErofNP0BcfdE/s1138/Alfredo+Casero.JPG

Que parezca un accidente: el actor Alfredo Casero empieza a despotricar en los medios contra "el relato" y en tanto lo trituran los comunicadores oficialistas, su hermana recibe llamadas telefónicas intimidatorias, situación que otros han empezado a denunciar.

Si los directores de cine Eliseo Subiela y Juan José Campanella expresan molestias o el actor Ricardo Darín apunta alguna incomodidad, que parezca un accidente cuando a su alrededor empiezan a suceder "cosas" como más inspecciones de la AFIP, campañas de difamación o "amables" reconvenciones presidenciales desde Facebook que no se privan de aludir a viejos prontuarios. En cambio, se atiende con esmero y abundantes presupuestos a los artistas y productores que hacen del kirchnerismo una cuestión de fe.

Casualidad o no, en estos días dieron con viejos archivos de los militares que sojuzgaron al país entre 1976 y 1983. Llama la atención que hayan tardado 30 años en descubrirlos, lo que denota poco afán por la investigación y una deprimente vocación por la higiene no sólo de este gobierno sino también de los anteriores, que no limpian ni ordenan sus pertenencias desde hace tantas décadas. Entre los documentos encontrados están las archiconocidas "listas negras" de los artistas e intelectuales a los que los uniformados les tenían especial alergia. Parece una sardónica broma del destino que esto suceda justo cuando en la Argentina hay nuevos hijos y entenados; artistas, periodistas e intelectuales prohijados por el poder y "los otros", los que son arrojados a las llamas del vituperio agotador sólo por disentir.

Todo es casual: el periodista Alfredo Leuco sufre un violento asalto de motochorros (¿seleccionados?) en plena Avenida de Mayo y se llevan su mochila con una computadora que contiene valiosos archivos.

¿Fue inseguridad o algo más, como sugirió el periodista luego de atar cabos sueltos? El Gobierno pretende hacer creer que vivimos en el paraíso terrenal. Que el infierno sólo tuvo lugar en el abismal 2001, en la dispendiosa década menemista y, por supuesto, durante la oscura dictadura militar. En cambio, desde 2003 todo nos sonríe, se venden cada vez más autos y los fines de semana largo la gente no para de viajar. No hay inflación. No hay cepo cambiario. No hay pobres ni indigentes. Estamos mejor que Canadá y Australia.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLgvgQfgqRJjlcwP1UZF40qRcaEl5uyRJ1gxBAGwt7vR0Y9e3AYRzMN3q4yDD6CawE_2ft7NzRCQwmvmcSdQPu8Z47BSz5lS3xD6k7P1vEBgtlfxLCp-kkoU_akHe5YGjpuxUpZfUNGNc2/s1450/cupido+lorenzetti.jpg

Que parezca un accidente: la Corte Suprema de Justicia dicta la constitucionalidad de la ley de medios conforme a todo lo que esperaba el Gobierno. Desconoce los derechos adquiridos porque supuestamente están en juego intereses colectivos. Y aunque eso no rige en el actual Código Civil sí tendrá vigencia en el nuevo que, como por arte de magia, se reactivó otra vez tras conocerse el fallo más comentado de los últimos tiempos.

"Que parezca un accidente" es una frase que la leyenda le atribuye a don Vito Corleone en El Padrino , pero que jamás pronunció. Es que nadie dice nada. Nadie hace nada. Pero las cosas pasan. Y los "accidentes", también.

@
http://www.lanacion.com.ar/1636923-que-parezca-un-accidente
Google Imágenes: Que parezca un accidente

Solá: Volver a un gobierno más débil / Longobardi: Kirchner y La Pauta Oficial

Lo recomendó Longobardi, que no es gorila. El artículo es bueno, a pesar de quien lo escribe. No dice nada nuevo, para el que está medianamente informado.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg3xN7dSCW5bSrOCPPHv7_UQTgLJrkh35PeuzyM4teNUkfJJ6Zn9Sjw25STmP08Tny7IQAndNhfawLw5DLBLU6RMwAJxryOSkEqYLvD0akUuZuOfhDk3i4JILljrgJutFiHDvLh8XU7NhaV/s1600/Longobardi+4.jpg

8h
Joaquín Morales Solá escribió para La Nación el Imperdible que elegí hoy. Se titula "Volver a un gobierno más débil"

Volver a un gobierno más débil

Por  | LA NACION

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggySb0sP6UfUNWXW4NrRxg5NRltf1_L-9OtyrcmyYQwpljHhsMMdYGm7mlF8Jz6Nj_zj5i_iY-736Q0fRKXUl-RlWbPpPK0cMswbKkWIWxVs6aOBPB3c9VXK9CIvoa3g4yQYP6WhwgrQPm/s1600/Tapa+Pablo+Peusner+(Reinventar+la+Debilidad+Mental,+2010).jpg

La fiesta duró poco. Ni Clarín será desguazado de inmediato ni Cristina Kirchner se irá con el cadáver del multimedio que eligió como su principal enemigo. Son las novedades que sorprenderán a la Presidenta en su lento regreso al trabajo .

La Corte no permitirá ninguna arbitrariedad ni tampoco ninguna agresión a la libertad de expresión , dijo uno de los miembros más conocidos e influyentes del máximo tribunal de justicia. El proceso será largo. Tal vez superará el período que le queda a la Presidenta de su último mandato posible.

Un entramado de conflictivas decisiones administrativas y judiciales está inscripto en un horizonte muy cercano. La Corte podría volver a tratar la aplicación de la ley , ya no la ley en sí misma, dentro de pocos meses. Esto recién empieza, señaló aquel magistrado.

El criterio casi unánime de la Corte, más allá de las importantes disidencias que hubo sobre el contenido de la ley, consiste en que ésta es un precepto declarativo, nunca aplicado. Es cierto que el Gobierno dejó correr cuatro años sin aplicar su decisión icónica, sólo porque no podía asestarle a Clarín los artículos que significaban su eliminación.

En su decisión última, la Corte instruyó al Gobierno para que la aplicación de la ley fuera "independiente, equilibrada y transparente". Clarín ya tiene motivos para decir que esa indicación no se cumplió. Martín Sabbatella sólo fue personalmente a ese Grupo a notificarlo de la decisión de la Corte. No hizo lo mismo con miles de licenciatarios restantes del espectro de radio y televisión.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhkXn1HUHImIwLsV7IhlbBCCm06WbPbUr0Fc11dYqJYsJAYR2yLxm2CFUCjL_jt8SWLt8Xonm48Db5zC0vSFBviNmE_WQdmzgrmFi5DoMxAHFJnY_o1AwtqVd62Rvvz0MWesLFBAwXGd31Q/s1138/Sabbatella+-+notificaci%C3%B3n+a+Clar%C3%ADn+03.jpg

La mayoría de los jueces que aprobaron la ley cree que no ha hecho nada grave. Estamos ante un gobierno débil, sin reelección y con una ley sólo declarativa, dijo uno de ellos. De paso, se atribuyen ellos el mérito de haber frenado los proyectos reeleccionistas del cristinismo. Recuerdan que fue la Corte la que tumbó la reforma judicial que estipulaba la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura.

Hubiera sido, dicen, una elección nacional en lugar de las distritales que hubo. El oficialismo hubiera ganado esos comicios el 27 de octubre pasado, con resultados magros, pero triunfantes frente al resto de los partidos nacionales. El golpe de gracia al reeleccionismo se lo dieron, agregan, cuando voltearon recientemente la re-reelección del kirchnerista gobernador santiagueño, Gerardo Zamora. Quedó claro que no hay posibilidad de reelecciones arbitrarias en este país, enfatizó uno de los jueces.

La Corte deberá resolver en adelante, en síntesis, si la aplicación de la ley es constitucional o no. Merodeó una disidencia fundamental entre dos jueces importantes del tribunal, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda, que eran, a su vez, los dos votos que definirían la posición última del tribunal. El resto de los votos, para un lado o para el otro, eran perfectamente previsibles.

Bien leídas las posiciones de ambos, los dos coincidieron en que había derechos adquiridos que protegían las propiedades de Clarín. Lorenzetti señaló, sin embargo, que esos derechos podían ser resarcidos económicamente al ser licencias que concede el Estado. Maqueda, en cambio, apuntó que los derechos adquiridos son una garantía constitucional y que, en este caso, su desconocimiento podía afectar otro derecho constitucional, la libertad de expresión. Propuso, por lo tanto, que Clarín hiciera uso de sus licencias hasta el final de las concesiones.

Lorenzetti imaginó un futuro en que un gobierno adjudicara licencias arbitrariamente y que la jurisprudencia de la Corte impidiera anularlas. Maqueda privilegió las garantías constitucionales de ahora y optó por devolverle el problema a la política después de 2015, cuando vencerán las licencias de Clarín. La división en los votos de esos jueces cruciales de la Corte inclinó la balanza final.

Con todo, una mayoría de jueces, cinco contra dos, le hizo graves advertencias al Gobierno sobre la libertad de expresión. Sobre la aplicación de la ley de medios. Sobre el pésimo manejo del Gobierno de esas libertades. Es fácilmente perceptible que la preocupación de la Corte por la situación de la prensa libre es tan pronunciada como la de periodistas y medios independientes. Hay una pregunta que no tiene respuesta por el momento: ¿no le dieron esos jueces un arma a un asesino serial, acaso, con la prudente recomendación de que no debe seguir matando?

Un aspecto de la sentencia de la Corte que no tuvo un amplio consenso en el tribunal fue la fecha elegida para darla a conocer. A varios jueces (Carmen Argibay, Maqueda y Carlos Fayt) les hubiera gustado esperar quince días después de las elecciones para difundir el fallo. Era una manera de dejar que la política digiriera los hechos políticos que promovieron las elecciones. Hubieran evitado, también, el enojo de los dirigentes políticos opositores, que vieron opacado su triunfo en menos de 48 horas, que transcurrieron entre los comicios y la sentencia.

Lorenzetti suele hablar siempre del papel de "equilibrio institucional" de la Corte. Es probable que haya considerado necesaria una dosis de equilibrio después de la más importante derrota que sufrió el kirchnerismo desde que está en el poder. Pero es difícil, si no imposible, equilibrar con un fallo de siete jueces los contundentes resultados de una elección popular. ¿Acaso la sentencia hubiera sido menos resonante quince días después? Rescatamos el respeto hacia la Corte de la mayoría de la dirigencia política, dijo uno de los jueces que decidieron sacar el fallo rápidamente.

Nombraron especialmente a Mauricio Macri y a Sergio Massa como políticos que, aun perjudicados por la oportunidad de la sentencia, criticaron respetuosamente la resolución del tribunal. Y casi todos los jueces elogiaron también la decisión del Grupo Clarín de presentar en el acto un plan de adecuación. Es un antecedente importante. Demostró que acata la ley y la sentencia. Eso tendrá mucha importancia en un futuro no muy lejano, subrayó uno de ellos. Fue una manera indirecta de aceptar que la Corte volverá sobre la ley y sobre Clarín más pronto que cualquier pronóstico político.

Un vaho de fastidio con el Gobierno es fácilmente comprobable en los despachos de los jueces supremos del país. Ningún funcionario oficial desmintió nunca las versiones que corrieron sobre supuestas presiones del Gobierno a la Corte. El trabajo de desmentir rumores e interpretaciones quedó a cargo, casi exclusivamente, de Lorenzetti. Al revés, algunos funcionarios alimentaron esas versiones, dijo uno de los jueces. La preocupación no es sólo personal. La Corte no quiere perder el prestigio social que ganó, y que fue construyendo de a poco, ladrillo sobre ladrillo. Quizás el Gobierno le cobró viejas deudas al tribunal o, tal vez, le convino el mensaje de que todavía, a pesar de fracasos y derrotas, puede controlar a la Justicia.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQyCG4_6OcE-tiZClCXY8hfdqA5sVMNQelot_Z7NV34LFTZcEcLN3D6CyoUE6tfW1cz2Vm7VmWR6Y82GDJRCvemocjJgX2tR221VT1oa1jGJK_424d6_26ZjE7vI0DNjpjAdvbnWINni_5/s1600/Morales+Sol%C3%A1+-+Magdalena+-+OEA+01.jpg

Esa clase de mensajes han sido habituales en los últimos días. El obvio apriete de la AFIP a Magdalena Ruiz Guiñazú, poco después de que denunciara ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el maltrato oficial a la prensa, no fue sólo contra ella. Fue también un mensaje general de que el Gobierno tiene todavía poder. La AFIP dijo que Magdalena se encuentra entre más de 7400 personas que formularon una solicitud al ente recaudador. ¿Hay, acaso, 16.000 inspectores dando vueltas por el país? ¿Notifican personalmente a todas esas personas? Imposible. Bastaba y sobraba con una carta o con una citación al contador de la periodista para que agregara más información.

El de Magdalena con la AFIP es un caso parecido al de Sabbatella con Clarín. La excepción los delata, a la AFIP y a Sabbatella. El caso de Alfredo Leuco, robado y golpeado en la vía pública, puede responder a dos cosas que suceden: el auge del crimen o la persecución a periodistas. Hay un dato inquietante: lo acorralaron violentamente en un lugar por el que pasa todos los días a la misma hora. Leuco es uno de los firmantes de la denuncia de siete periodistas ante la Comisión de la OEA.

Criminales despiadados o sicarios políticos. Un gobierno cruel con el periodismo es el que provoca las peores conjeturas.


Lecturas recomendadas


miércoles, 23 de marzo de 2011

Marcelo Longobardi: “Hablaba con los Kirchner en privado más que lo que la gente sabe”


-En tiempos de periodistas militantes, a pesar de que sos crítico con el gobierno, no estás abonado a los programas que castigan a los no oficialistas.
-Bueno, “6, 7, 8” me “emboca” de vez en cuando. Aclaro que no veo una guerra de medios. Sí, una disputa entre medios y el gobierno. Antes se manifestaba el propio Néstor que despotricaba contra algunos grupos y ahora se hace de otra manera, a través de medios afines. Los militantes son muy tajantes en sus definiciones. Tal vez no estoy en la mira porque hago una evaluación del gobierno buena en algunos temas y mala en otros. No voy a cambiar mis opiniones porque esté “6, 7, 8”. Que por otra parte, me parece un programa gracioso, muy bien hecho. Pero creo que si se ejerciera más la tolerancia (no sólo ellos), el ambiente estaría mucho mejor. Se agitan demasiados fantasmas, sin demasiado sentido.

-¿Había que cambiar la ley de medios?
 -Sí. Pero de una manera más moderna. En cuanto a cambios concretos, lo único que se logró es que antes de una tanda te avisan que viene un espacio publicitario. Toda la energía que se puso, quedó en eso. Yo hubiera incluido más que la cantidad de medios que puede tener un grupo, que se distinguiera entre quienes producen contenidos y los que transportan las señales. Hubiera desregulado a ambas. Pero si sos Telefónica, no podés tener Telefe y si sos Clarín o Cablevisión, no podés tener Canal 13. Si no, es como si el dueño de la autopista sólo dejara circular autos marca Ford. Se eligió otra manera. Lo discutí con los Kirchner, porque yo hablaba con ellos en privado mucho más que lo que la gente sabe o cree.


miércoles, 27 de octubre de 2004

Marcelo Longobardi: "El estado es un anunciante fenomenal"

-¿A qué te referís con eso?
-A que el estado es un anunciante fenomenal.
-Esto no era diferente en el pasado.
-Es cierto. Pero el peso relativo de la publicidad oficial en la pauta general aumentó muchísimo. La disminución del caudal de anunciantes privados lo convirtió en central, indispensable. Hace diez años un "...estas empresas auspician a..." costaba diez mil dólares. Hoy se pagan dos mil pesos. Por suerte no me dedico a la parte comercial. El tercer motivo es que este es un gobierno que presiona a los medios, a las empresas y a los periodistas.

-¿Le ves algo bueno a esta gestión?
-Lo que hizo Martín Redrado en la cancillería. Y más allá de mis dicrepancias, respeto la continuidad de Lavagna. Por lo demás, me parece un gobierno grotesco.

@
http://www.lanacion.com.ar/1636880-volver-a-un-gobierno-mas-debil
http://hombresderadio.blogspot.com.ar/search?q=longobardi

viernes, 8 de noviembre de 2013

Magdalena, en el país de no me acuerdo

Por Ernesto Tenembaum

Jueves 07 de Noviembre de 2013

http://i1127.photobucket.com/albums/l625/jmm00044/Otro/178D_4946AEE6.jpg

Es una pena que no se haya inventado aún la manera de añadirle audio a una revista porque, entre otras cosas, usted podría escuchar la voz de ambas, mucho más jóvenes. Se trata de un archivo conmovedor de la transición democrática: Magdalena Ruiz Guiñazú conversa con Hebe Pastor de Bonafini en marzo de 1984. Le da espacio para que denuncie que los canales del oficialismo se resisten a darles espacio a las Madres de Plaza de Mayo y editorializa con énfasis a favor de que ello suceda.

Búsquelo: con teclear “Bonafini Ruiz Guiñazú” en YouTube, aparece en segundos. “Nadie en el país puede dejar de saber lo que significan los pañuelos blancos”, dice MRG.



Sobre el final de la nota, Hebe de Bonafini pide agregar algo. Su voz suena nítida y agradecida.

–Siempre recordamos con mucho afecto que usted, como mujer, fue de las primeras que habló de las Madres por la radio. Eso no lo olvidamos nunca.


Magdalena, en ese 1984, integraba la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas, que había conformado el gobierno de Raúl Alfonsín para producir un informe sobre la represión ilegal y que produjera el mítico libro Nunca Más. Era tiempos difíciles: no denunciaba a la dictadura treinta años después ni se golpeaba el pecho, sino que aportaba su trabajo riguroso y valiente para denunciar los crímenes cuando el poder militar aún existía y tantos, pero tantos, se borraban. Luego de eso denunció como periodista las leyes de punto final y obediencia debida, y posteriormente el indulto de Carlos Saúl Menem, con cuyo gobierno nunca tuvo relación alguna. En los años noventa, Ruiz Guiñazú firmó todas las declaraciones en solidaridad con los periodistas que eran querellados por la gestión menemista y dio lugar en su programa de radio a todas las denuncias de corrupción contra el régimen de esos años.

En mi casa, cuando yo era pibe, me despertaba sobresaltado porque mis viejos escuchaban su programa en un volumen, digamos, bastante alto. Por eso, escuché las veces que mencionaba la existencia de desaparecidos. Es algo que aún, tantos años después, me estremece. Conozco tanto periodista menor que teme decir palabras de más para no perder un auspicio de dos mil pesos, tanto periodista militante que no se atreve a formular una pregunta de más cuando le ponen un ministro enfrente: no imagino cómo alguien tuvo la valentía de decir esas cosas por radio siendo la madre de cinco hijos muy pequeños. Eduardo Aliverti compartía el estudio de Magdalena: pregúntenle a él qué hizo ella durante la dictadura.

Muchos años después, me tocó trabajar un año con ella. Me sorprendí cuando, un día, entré a una librería y su dueña me dijo: “Mi hermana está desaparecida. Yo no estoy muy de acuerdo con Magdalena. Pero no puedo dejar de escucharla. Porque durante la dictadura, mi mamá le mandó una carta y ella la leyó al aire. Nadie nos daba bolilla. Se nos cerraban todas las puertas. Y ella, sin conocernos, leyó lo que nos pasaba”.

Hay un episodio más. En el año 2007, el programa Televisión Registrada fue censurado en el canal América, donde se emitía desde su creación. El episodio generó un repudio generalizado, que se expresó en el programa Almorzando con Mirtha Legrand, donde tanto la anfitriona como Magdalena Ruiz Guiñazú reprocharon duramente la decisión al funcionario del canal que estaba presente. Otra de las figuras del espectáculo que estuvo especialmente solidaria fue Susana Giménez, quien invitó a su influyente ciclo a los conductores del envío censurado, Gabriel Schultz y Sebastián Wainraich, y además, dijo “qué huevos, Diego”, mirando hacia detrás de cámaras, donde presumiblemente estaba el empresario que ideó TVR. Magdalena. Mirtha Legrand y Susana serían blancos habituales, años después, del mismo programa con que se solidarizaron cuando estaba en problemas. TVR, por entonces, fue recibido inmediatamente en Canal 13 del Grupo Clarín, y sería tan furiosamente antikirchnerista allí como fanáticamente oficialista cuando se pasó a un canal K.

En un país medianamente razonable, una persona como Magdalena debería ser homenajeada. Más aún cuando se cumplen 30 años de democracia. Naturalmente, en tantos años de carrera, uno comete aciertos y errores, se gana enemigos y amigos. Además, es una persona de opiniones fuertes con las que se puede estar de acuerdo o no. Pero nada de eso cambia lo central: su valentía durante la represión ilegal, su compromiso con la verdad de lo ocurrido, su solidaridad con los colegas que eran –o se sentían al menos– perseguidos por el menemismo. Nunca relativizó, los acusó de victimizarse, sanateó sobre el contexto ni nada de eso: les abrió el micrófono como se debe hacer y los acompañó.

En la Argentina de esta década, en lugar de homenajearla, le realizaron un juicio público por haber sido cómplice de una dictadura a la que denunció. Ese juicio fue difundido por la televisión partidaria que se hace llamar pública. Y la dirigente que encabezó ese juicio, curiosamente la misma Hebe de Bonafini, fue recibida dos días después por la Presidenta de la Nación. No sólo eso: cuando Magdalena se atreve a denunciar lo ocurrido, aparecen intelectuales y periodistas –algunos de los cuales recibieron su solidaridad en otros tiempos– para reprocharle su actitud.

En el mundo del revés, en el país de no me acuerdo, si una persona denuncia que es agredida, eso confirma que merece ser agredida. Conozco noteros muy jóvenes, a los que los corren de actos al grito de “andate, esbirro de Magnetto” o maravillas por el estilo, y que temen denunciarlo porque saben que, inmediatamente, la televisión partidaria estatal iniciaría una campaña contra ellos por denunciar que los agreden.

Es curioso, pero estos mecanismos funcionaron así en muchos países, de izquierda o de derecha, durante el siglo XX.

Lo que ha ocurrido en estos años con Magdalena y otros colegas habilita a hacer una digresión.

Imagínese usted que en dos años gobierna el país Mauricio Macri. O Sergio Massa, o Julio Cobos, o Daniel Scioli. Y, entonces, fastidiado alguno de ellos por periodistas como Magdalena, o Víctor Hugo, o Verbitsky, o Sietecase, o Aliverti, deciden armar programas de televisión donde diariamente se los difama, tergiversa o humilla. Imagínense que, a partir de estas situaciones, algunos de esos periodistas empiezan a contar que se encuentran con personas que los insultan por la calle, con los argumentos que se difunden en la televisión oficialista. Sinceramente, ¿usted argumentaría que eso es parte de la democracia, que así son las cosas, que es parte del derecho a la libre expresión o denunciarían el hecho como una persecución?

Difícilmente esto suceda. Dispositivos como los que se pusieron en marcha contra los disidentes en la Argentina de esta década no suelen repetirse en democracias avanzadas. De hecho, desde 1983 para aquí, sólo durante el kirchnerismo existieron, y en el resto de América latina, donde se discute con pasión el rol de la prensa, este nivel de agresividad sólo se produjo en Venezuela y en El Salvador.

Son hechos molestos, pero pasajeros. En todo caso, revelan la doble moral de un sector que denuncia atropellos cuando está en la oposición y los avala cuando se siente parte del poder gobernante: nada nuevo bajo el mundo.

Lo que es una pena es que la democracia, ahora que cumple 30 años, se prive de homenajear a alguien como Magdalena Ruiz Guiñazú.

Una pena para la democracia, no para ella, que ha formado, quizá sin saberlo, a tanta gente.

En el 2005 le hice un reportaje para esta revista.

Me encantó el título que le pusieron: “Señora de nadie”.

“Aprendí de muy chica a no venderme por un plato de lentejas”, recuerdo que decía, la integrante de la Conadep, la periodista radial que informaba al país sobre la existencia de desaparecidos cuando nadie lo hacía, la que recibía el agradecimiento de Hebe de Bonafini por ser la primera que habló de las Madres de Plaza de Mayo.

http://i1127.photobucket.com/albums/l625/jmm00044/Otro/DF59_4946AF41.jpg


En el país de Nomeacuerdo

(María Elena Walsh)

En el país de Nomeacuerdo
doy tres pasitos y me pierdo”.


Un pasito para allí
no recuerdo si lo di.
Un pasito para allá,
ay, qué miedo que me da.

Un pasito para atrás,
y no doy ninguno más
porque ya, ya me olvidé
dónde puse el otro pie.


@
http://www.infonews.com/2013/11/07/politica-107805-magdalena-en-el-pais-de-no-me-acuerdo.php
http://culturaparatodos.es/musiquita/1917-el-pais-de-nomeacuerdo-maria-elena-walsh-1967-a.html
http://lavieencouleurmer.blogspot.com.ar/2009/03/en-el-pais-del-no-me-acuerdo.html
http://www.youtube.com/results?search_query=Bonafini+Ruiz+Gui%C3%B1az%C3%BA

lunes, 4 de noviembre de 2013

Lanata N°29: Lo obvio / Longobardi en TN / 2014 en Radio Mitre /

"El último decreto que Néstor firmó fue la fusión entre Cablevisión y Multicanal. Ahora quieren disolver esto. No les interesa la Ley de Medios: sólo quieren que Clarín desaparezca", afirmó Jorge Lanata en el inicio del programa Periodismo Para Todos, antes de su monólogo.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgweDWrubYupQiSz9pvL0E4Rg_D3iUDCyL4ZuWgW3O67SFRc2-AEif0gJdgJohM9q_m6o8yZZMhyRGysCu9keSDDukirUDhxKOZyLadW67vPBWzYTFjHZWBSCJIRVXxaM4NaV8SDROVGXac/s1600/Lanata-Longobardi-34.jpg

El conductor habló sobre la constitucionalidad de la Ley de Medios, cuestión de la que falló la Corte. "Hay que reconocerle al Gobierno la habilidad para cambiar la agenda. Las elecciones parece que fueron hace dos meses. Fueron el domingo pasado. La ley de medios tapo todo. La corte tenía programado difundir el fallo el 20 pero lo adelantó", precisó.

Y comentó: "La Ley de Medios en teoría es encantadora. Pero es tan perfecta que es inaplicable. Yo apoyé la Ley de Medios cuando salió. El gobierno hasta me usó a mi para difundirla".



Además habló de su pasado, cuando era director de Página/12. "Laburé en Clarín dos veces: en el diario y en un suplemento de cultura. Después competi. Clarín siempre fue soberbio y hostil". Y agregó: "Esto le generó al grupo una soberbia que muchas veces lo llevó a equivocarse. Durante el gobierno de Néstor Clarín fueron bastante K. Hasta que él los quiso comprar y ellos no quisieron".

"El problema no es de Clarín, es de la libertad de prensa en la Argentina. Hoy Clarín, La Nación y Perfil son los únicos que hacen que la libertad de prensa exista", opinó.



https://fbcdn-sphotos-f-a.akamaihd.net/hphotos-ak-prn2/1391673_693846807301479_1848123609_o.jpg

Magdalena Ruíz Guiñazú, la nueva compañera de Jorge Lanata para el 2014

La prestigiosa periodista se suma a uno de los programas de Lanata el próximo año. Detalles exclusivos.
29/10/2013 08:31 hs

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjGBwlIe7oFB7jVsfVJzABlmKop8uFGAmV6XaeS5jH1OSSV7vYvUA6YA02TnNNANHhMXtFWDpdySyqhEWd8ArwSdU3tIQ0j0ndIHBkGzFhaoDHLdAHw8BHDZgjzsN8c3jAjw3M-BNv54WS/s1600/aaaaaaaaaa.jpg

Luego de varias idas y vueltas con Radio Continental, la emisora que la tiene contratada, Magdalena Ruíz Guiñazú deja esa casa para volver a Radio Mitre, lugar en el cual trabajó durante muchos años con su ciclo "Magdalena tempranísimo".

Según pudo saber RatingCero.com, la periodista ya firmó su contrato para sumarse al ciclo de Jorge Lanata, "Lanata sin filtro", a partir del próximo año con una columna y una participación de media hora diaria.

Las autoridades de la emisora quieren tener una figura fuerte dentro del programa por si Lanata tiene que viajar por su programa de televisión para hacer algunos de sus clásicos informes, o por si tiene otro tema de salud que lo obliga a estar un par de días sin ir al programa. Magdalena sería la figura encargada de esos pequeños reemplazos del exitoso periodista.

De esta manera la dupla Lanata - Magdalena, sería la encargada de llevar adelante la segunda mañana de Radio Mitre que viene marcando altísimos niveles de audiencia, lo cual ha convertido al ciclo en el más escuchado de su franja horaria.

Magdalena deja Radio Continental y su horario finalmente será ocupado por Nelson Castro, con quien mantiene una guerra fría y silenciosa.

@
http://tn.com.ar/personajes/jorge-lanata
http://tn.com.ar/tags/periodismo-para-todos
http://tn.com.ar/tags/ppt
http://tn.com.ar/politica/jorge-lanata-el-gobierno-solo-quiere-que-clarin-desaparezca_420249
http://www.youtube.com/user/OTROBB4/videos
http://www.youtube.com/user/Tubeargenta/videos